Quiénes somos

Esta historia comenzó hace cuatro décadas cuando el Arq. Marcelo L. Magadán -director de Magadán y Asoc.- regresó a la Argentina luego de haber obtenido un master en restauración de monumentos en la ENCRyM (Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía), en México.

En aquel momento las primeras intervenciones realizadas desde la consultora fueron en el Edificio Bunge y Born y en las Galerías Pacífico. En el primero de ellos tuvimos a cargo el proyecto y la dirección de la recuperación de las fachadas, primera restauración de un revestimiento símil piedra llevado a cabo aplicando los criterios internacionales de conservación de patrimonio, sin arenarlo, pintarlo ni volverlo a revocar. Estamos hablando de fines de la década de 1980 cuando este tipo de intervenciones en edificios históricos eran novedosas en el ámbito local.

Galerías Pacífico fue una obra en la que -como especialistas- tuvimos a cargo el proyecto y la supervisión de la restauración de los componentes originales (fachadas exteriores e interiores, carpinterías, murales, solados, etc.) que -de acuerdo a la propuesta de refuncionalización del edificio- se conservaban. Fueron dos años de intenso trabajo en los que -con un pequeño equipo de profesionales- también se desarrollaron tareas de investigación histórica y arqueología de la arquitectura.

Para esas obras redactamos los primeros pliegos de restauración de edificios históricos que sentaron las bases de los que luego serían usados en muchas de las intervenciones llevadas a cabo en edificios patrimoniales tanto a nivel público, como privado.

El estudio fue tomando forma a lo largo de los años y a medida en que se iba haciendo frente a nuevos desafíos. Así, a la sólida formación conceptual, se sumó un acabado conocimiento de los aspectos operativos y de los procedimientos de intervención siempre con un profundo respeto por la materialidad y significado del bien.

Esto nos permite trabajar en alianza con nuestros clientes, ayudándolos a encontrar una solución respetuosa que permita recuperar, usar y disfrutar un edificio histórico de manera confortable y segura, sin perder las características y componentes que hacen a su esencia y le dan su propia impronta. Partimos -en cada caso- de considerar la historia y la situación del bien a intervenir y de los principios teóricos que corresponde aplicar según el tipo de obra de que se trate y nos movemos en un marco de absoluto respeto por la autenticidad e integridad del bien cuando intervenimos en una ruina o una obra de arte, tal el caso de la Misión Jesuítico Guaraní de San Ignacio Miní o la Pirámide de Mayo, entendiendo que es el soporte físico de una historia que merece ser respetada y trasmitida al futuro.

Para dar la mejor respuesta trabajamos con equipos adaptados a los requerimientos de cada proyecto ya que entendemos que el patrimonio requiere siempre de abordajes multidisciplinarios contando con el aporte de historiadores de la arquitectura y del arte, arqueólogos, químicos, bioquímicos, restauradores de bienes muebles, estructuralistas, museólogos, diseñadores industriales y de interior. También trabajamos con profesionales locales a los que apoyamos en el desarrollo de proyectos de rehabilitación de construcciones de valor patrimonial, tal el caso del Castillo San Carlos, en Concordia.

De igual forma, contribuimos con la gestión pública en la conservación de sitios que son relevantes para la memoria de la comunidad local o regional, pero también susceptibles de ser aprovechados como recurso turístico, tal el caso de Pueblo Liebig y de la Calera del Palmar.

Con el paso del tiempo la consultora ha quedado asociada a una forma de intervenir y de ver el patrimonio. Entendemos que reutilizar y rehabilitar arquitectura es una actividad que podemos desarrollar para contribuir de manera sustancial a la protección del medio ambiente y la mitigación del cambio climático.